El ser maestro
Creo que ser maestro es una de las profesiones más gratificantes que existen. Tienes en tus manos un grupo de personas de dependen de tus propuestas para crecer como personas, puedes proponer actividades que faciliten el aprendizaje tanto de las cuestiones de asignatura como de la formación integral. El maestro facilita que sus alumnos sientan y piensen, para eso debe crear ambientes de aprendizaje que debe ir diseñando cada vez, para cada grupo, para cada alumno, para cada espacio y tiempo, formando alumnos ahora y ciudadanos después, que analicen y critiquen su entorno.
Para que un maestro tenga la formación suficiente debe forjar primero su identidad con la profesión, ya que muchas veces no somos profesores de formación previa, como los normalistas, sino nos formamos sobre la marcha, y además de la suficiencia en los conocimientos disciplinarios debemos cultivar también los conocimientos sobre manejo de situaciones de aula. Solamente hasta que domina todos estos aspecto o tiene una posibilidad para tratarlos como lo más importante del proceso educativo, entonces comienza a reconocerse como un maestro propio y único, no copiado de un profesor ideal.
El profesor es un comunicador, intermediario entre la ciencia y el alumno, conectar para el aprendizaje por lo que debe dominar las técnicas facilitar la comunicación, su presencia se debe reflejar en saber escuchar a sus alumnos, preguntar oportunamente pata facilitar el dominio del tema y, tener dominio sobre las situaciones que se puedan presentar en el aula.
La gratificación de la labor del profesor la recibimos muchas veces al notar una formación integral, la formación de un alumno con capacidades para destacar en la sociedad. Entonces se siente satisfacción por el trabajo realizado y orgullo de ser profesor.
sábado, 13 de diciembre de 2008
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